¡A ganar!

¡A ganar!

Apr. 13, 2018 100 Min.
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Director

Reparto

Danika Yarosh isCaroline Found
Caroline Found
Erin Moriarty isKelley Fliehler
Kelley Fliehler
William Hurt isErnie Found
Ernie Found
Helen Hunt isKathy Bresnahan
Kathy Bresnahan
Nesta Cooper isLizzie Ackerman
Lizzie Ackerman
Jason Gray-Stanford isScott Sanders
Scott Sanders

Sinopsis

Basado en la historia real del equipo de voleibol femenino de West High School. Tras la trágica muerte de la jugadora estrella de la escuela, Caroline ‘Line’ Found, las jugadores restantes deberán unirse bajo la dirección de su dura entrenadora (Helen Hunt) con la esperanza de ganar el campeonato estatal. ¡A ganar!

Critica:

Lágrimas forzadas

Familia perfecta con circunstancia trágica ajena a la bondad de sus corazones, padre abnegado y cariñoso, buenas notas, capitana del equipo adorada por sus compañeras… incluso tiene a Kell (Erin Moriarty) la amiga ‘guapa pero no tanto’ a la que eclipsar sin querer. Tiene esa inocencia que da una vida feliz.

The miracle season no nos deja un minuto de respiro en el que enjugarnos las lágrimas, y lo hace a conciencia. Pero, pese a que la intención queda más que clara no podemos evitar dejarnos llevar. Comenzamos con la voz en off que reflexiona sobre la amistad al principio de la cinta, empalmando con veinte minutos de la chirriante felicidad de Line y rematando con un videoclip digno de una balada pop de MTV donde nos muestra a un derrumbado padre y a una comunidad que ha perdido a su estrella.

Esta cinta sabe lo que quiere de nosotros y nos lo sacará aunque sea a golpes. Por eso acaba resultando un cúmulo de tópicos, como el de bajar la trágica canción para que la madre de la fallecida pronuncie una frase que pretende ser dilapidaria y solo resulta ser cargante. Aun así, no podremos evitar dejarnos llevar por el momento.

El deporte, un gran recurso

No hay nada más arraigado entre los americanos que el espíritu competitivo. Sean neoyorkinos o de Iowa, nada mejor que una buena competición para hablar de superar adversidades y recargarnos de coraje y alma yanki. Y The miracle season se aprovecha de ello de un modo casi soez. Agitamos la cocktelera y ya tenemos un relato de esos que casi deberían tener género cinematográfico propio.

A menudo procura hacerse en un tono humorístico y desenfadado por el público al que va dirigido (“Dando la nota” o “Somos los mejores“) o bien se opta por un aire más romántico (“Entre el amor y el juego”) pasando por el simple interés por el deporte en cuestión y la superación personal del protagonista (“Rocky” o “The fighter”). Lo que es seguro es que desde el “Slap shot” de Paul Newman la competición ha formado parte del cine como un personaje más, empatizando así, de forma sencilla, con el público.

Lo mejor de todo esto es, precisamente, que no nos llevaremos ninguna sorpresa. Sabemos que, riendo o llorando, veremos a un grupo de protagonistas y secundarios que deberan superar varias pruebas (físicas, personales o de ambos tipos) para alcanzar ese momento de satisfacción plena en el que nuestros sueños se tornan palpables y que a todos nos gustaría sentir. Con esto juega The miracle season.

Sabemos que vamos a llorar, sabemos la tortura interna que presenciaremos en cada personaje. Las historias personales de cada uno son lo de menos. Porque el guión de The miracle season pretende dejar pinceladas sutiles sobre los conflictos de cada personaje pero precisamente por mostrar todas sus cartas inmediatamente no consigue que el espectador empatice lo bastante con las vidas trágicamente normales de los protagonistas.

‘A ganar’ entre oscarizados

Dos caras conocidas capitanean este barco. Helen Hunt (Oscar a Mejor Actriz por “Mejor…imposible”) y William Hurt (Oscar al Mejor Actor por “El beso de la mujer araña“). Dos pesos pesados de la interpretación que, pese a sus galardones y a ser caras conocidas por todos, nunca han despuntado especialmente entre el público.

En The miracle season vemos a una Helen Hunt que parece eternamente enfadada actuando, quizá porque colocó el piloto automático para esta interpretación o quizá porque su personaje, la entrenadora Kathy “Brez” Bresnahan, es otro cúmulo de tópicos; una mujer entrada en la cuarentena, recién divorciada y centrada en su trabajo que, ¡oh, sorpresa!, la encasilla en “mujer en un mundo de hombres” y que la obliga a endurecer su malherido corazoncito incluso para dirigirse a un grupo de adolescentes en pleno duelo. El único trasfondo de este personaje es “Debo sacar lo mejor de estas chicas para que mi vida tenga algún sentido”.

El personaje de William Hurt, por el contrario, solo rompe el tópico tan amasado en el género de instituto de padre ausente. Por el contrario, el progenitor de la joven fallecida no solo es atento y cariñoso con su hija y sigue besando a su esposa como si tuvieran veinte años, si no que cuando la tragedia se ceba con él, sigue mostrando la entereza de un padre coraje acartonado y pusilánime. Su interpretación es mucho más intensa que la de Hunt, aunque es muy probable que simplemente no hayan tenido un gran guión sobre el que trabajar.

Con estos dos grandes sin reconocimiento entre el público general nos encontramos a Danika Yarosh en el papel de la fallecida Line que, pese a que en ocasiones su interpretación es algo histriónica y casi parece una adolescente dopada de chutes de felicidad, esto queda cubierto por el carácter efusivo del personaje y casi justificado.

Por el contrario tenemos a Erin Moriarty en el papel de Kell, la mejor amiga de Line. Moriarty, como su personaje, es más delicada en su trabajo. Su actuación acaricia con suavidad al personaje de Kell y es el único personaje al que podemos acompañar en una verdadera evolución. Puede que las veamos más adelante o puede que queden en el olvido, sea como sea, estas dos jóvenes actrices han sabido mantener el tipo y capitanear las caras desconocidas de la cinta.

Título original The Miracle Season
Calificación de IMDb 6.5 2,555 votos
Calificación de TMDb 7.3 88 votos

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