Mia y el león blanco

Mia y el león blanco

Dec. 26, 2018 98 Min.
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Sinopsis

Una joven que se ha trasladado con sus padres desde Londres a África desarrolla un vínculo sorprendente y especial con un león salvaje. Su increíble amistad la impulsa a viajar por la sabana para salvar a su mejor amigo. Mia y el león blanco

Critica:

De niños, animales y cine

El maestro Alfred Hitchcock comentó en una ocasión con su ironía habitual: “Nunca ruedes una película ni con niños, ni con perros, ni con Charles Laugton“.

Con Mia y el león blanco el cineasta galo Gilles de Maistre, no solo se atreve con niños, sino que sustituye al perro por una simpática suricata, y a Laugton por un precioso león blanco que se convierte en la atracción y en el mejor actor de la película.

No olvidemos a la niña Daniah De Villiers que con su dulce interpretación desmiente a Hitchcock demostrando que los niños son excelentes actores.

Otra cosa es la “guerra” que puedan dar en los rodajes. Pero en cualquier caso, seguro que causan menos inconvenientes que algunas supuestas estrellas de cine que pueblan los platós cinematográficos.

La idea de la película y las granjas de leones

La idea del filme surge de una experiencia de Gilles de Maistre cuando rodaba para la televisión francesa una serie documental sobre niños con estrechos vínculos con animales salvajes.

En Sudáfrica, que es donde ha sido filmada Mia y el león blanco, existen granjas para criar leones con el propósito de conservar la especie. La supuesta finalidad de estas explotaciones ganaderas debería consistir en vender a los felinos a zoos o a reservas naturales, sin descartar su reinserción en su hábitat natural.

¿Pero es todo tan transparente e idílico como cuentan los propietarios de las citadas granjas?

La producción a través de una narrativa enternecedora, pero muy poco creíble, trata de abordar qué se esconde detrás de este extraño negocio de la granjas de leones.

Las “cacerías enlatadas”

Según la historia que narra Gilles de Maistre, en Mia y el león blanco, las denominadas “cacerías enlatadas” consisten en soltar a un león (comprado con el beneplácito de estos granjeros) delante de uno o varios cazadores armados.

A continuación, estos “valientes” los matan con sus armas de precisión. Así es como posteriormente pueden llevarse el trofeo a casa sin peligro y supongo que sin remordimientos.

El mensaje de la producción por lo tanto es lícito, efectivo, y valiente. ¿Pero funciona cómo película?

Enfoque y narrativa

Pues cinematográficamente hablando, Mia y el león blanco, se queda a medias entre el documental y una fábula de ficción con aromas a postal impostada de Memorias de África.

Enfocada hacía un público infantil, la historia se centra en la amistad y en los lazos afectivos que se crean entre un cachorro salvaje y la niña que lo cría a base de biberones, y juegos.

La belleza del león absorbe todo en la producción. En la parte visual y en la dulzura narrativa poco se puede objetar.

Sin embargo, las situaciones, y conflictos planteados suenan impostados y faltos de credibilidad.

Los adultos deben afrontar la experiencia desde la perspectiva documental, mientras los más pequeños disfrutarán de la narración como una aventura llena de guiños hacia ellos.

Las interpretaciones y la técnica de rodaje con leones

En el reparto cabe destacar a la niña Daniah De Villiers que hace un estupendo papel interpretando a Mia. La joven ha dedicado tres años de su vida a este personaje (desde los 11 hasta los 14 años), que es el tiempo que ha durado el rodaje de la producción.

Los padres son interpretados por Mélanie Laurent (Malditos bastardos) y por Langley Kirkwood (Dredd) en unas interpretaciones bastante planas.

En el aspecto técnico cabe destacar el trabajo de Kevin Richardson que fue el responsable de que los leones no sufrieran malos tratos, y a la vez de que no pudieran atacar a los actores. Durante la producción, se criaron juntos una manada de 6 leones, entre ellos, Thor, el león que encarna a Charlie, así como otro macho y cuatro leonas.

Una vez acabada la película los seis leones han seguido juntos, y viven en la reserva de Kevin Richardson gracias a unos fondos creados por el equipo de producción.

Conclusión

Mia y el león blanco es una película que aunque nunca acaba de funcionar como una experiencia cinematográfica plena, nos deja mensajes bastantes positivos sobre la integración en el medio natural a través del mundo animal. También nos regala la belleza de la sabana africana y, denuncia con firmeza esas cobardes cacerías enlatadas.

Título original Mia et le lion blanc
Calificación de IMDb 6.5 1,151 votos
Calificación de TMDb 7.6 161 votos